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CAYÓ EN EL DEBUT.
River ganaba, pero Salvio y Lanús lo enmudeció. Se lo dio vuelta al final, ganó 2 a 1 y se quedó con el primer chico de la Sudamericana...
River mostró una imagen superior a la que ofreció en la pretemporada y controló la pelota y el partido. Con situaciones parejas en el primer tiempo, el local logró el control de la pelota y del juego, con la labor de Ariel Ortega como estandarte y la rapidez de Diego Buonanotte. Solo le faltaba la conección con Fabbiani.
Lanús apostó a su característica principal: recuperar la pelota y salir de contrataque, pero le faltó algo para ser letal. No tuvo muchas ocasiones, tanto porque Sebastián Blanco fue irregular. Es así que, la primera la tuvo Salvio con un anticipo de primera a los nueve minutos en la puerta del área que hizo estrellar la pelota contra el palo izquierdo del Indio Vega. La réplica fue dos minutos más tarde, cuando el Enano Buonanotte sacó un derechazo bárbaro, que pese a que no utilizó su pierna hábil, sacó el balón a centímetros del angulo derecho de Caranta.
River sumó la mejor del primer tiempo. Buonanotte le sirvió la pelota muy bien al Burrito que con una sutileza, después de pasar la media luna del área, tocó a la izquierda donde estaba absolutamente solo el Ogro Fabbiani, quien se enredó y no pudo definir.
La otra clara fue para Lanús, a los 19 minutos, cuando después de robar una pelota en su campo sacó una contra rapidísima en la que Blanco le puso una pelota en profundidad a Salvio, que definió ante la salida de Vega y el arquero alcanzó a desviar de manera magnifica.
Si bien el partido era entretenido y bien jugado, las situaciones de la primera parte ocurrieron en 10 minutos, en el lapso de los 9 a los 19. De todos modos, River jugó algo mejor, pero sin una profundidad proporcional al manejo de pelota que tuvo.
En el segundo tiempo, River confirmó lo del primero. Fue mayor el predominio sobre Lanús y dejó una imagen mejor que la que ofreció en los partidos de pretemporada.
Marcelo Gallardo entró a los 10 y tres minutos más tarde hizo lucir a Caranta para que saque un tiro libre bárbaro. Lanús entonces se desdibujó y no volvió a hacerse dueño de la pelota. En sus intermitencias se destacó primero Matías Fritzler con una apilada y remate. Y luego Salvio, que en lugar de rematar la cedió para Diego Lagos, que sólo consiguió un corner.
River finalmente llegó al gol, porque a los 22 minutos Fabbiani no falló en la definición. Desde la derecha llegó el centro del Muñeco, que el Ogro recibió de espaldas al arco y cubrió con el cuerpo hasta salir del área y sorprender con un remate de media vuelta que clavó al lado del palo.
No obstante, el local tuvo el segundo, también en los pies de su goleador. Estaba a las claras que la entrada de Gallardo había llenado de oxigeno los pulmones del Burrito. Cuando este estaba para el cambio, empezó a entreverarse en el juego de la mano de un Muñeco lucido y un Buonanotte picante como en todo el partido.
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Pero Lanús, en una contra aislada consiguió el empate, después de una pelota cruzada que Eduardo Ledesma le puso a Salvio, quien le ganó la espalda a Cabral y definió cruzado. La defensa millonaria durmió y River pagó caro ese precio.
Y peor aún, cuando con el tiempo cumplido apareció otra vez Salvio para rematar el partido, con un tiro que acomodó al lado del palo derecho de su panorámica.
Mala suerte, mala noche para este River que parecía redondear un partido de reconciliación, para el arranque de la temporada por los porotos. Se lo llevo el más equipo, que no hizo mucho, pero esta mas tranquilo por estas épocas. River tiene que seguir aceitando cosas, muchas diría, si quiere pelear algo este semestre. Se jugo bien, ese puede ser el primer buen síntoma.
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